La pérdida el peso asociada a enfermedades oncológicas los perros y gatos
La caquexia por cáncer, es un término que se refiere a la pérdida de peso progresivo y severo; se observa con frecuencia
en los seres humanos y también en animales domésticos diagnosticados con cáncer. Las mascotas con cáncer pueden
bajar de peso, en parte debido a la falta de apetito, y en parte, debido a la mala la absorción de nutrientes por el tracto
digestivo.  Algunas de las causas de la disminución del apetito se relacionan con el cáncer en sí mismo (Ej., los tumores
pueden interferir físicamente con los alimentos para masticar, tragar, y en el proceso de digestión); y otras pueden estar
relacionados con los efectos secundarios del tratamiento del cáncer (Ej., algunos fármacos quimioterapicos pueden
causar náuseas y vómitos; la radioterapia puede causar inflamación de la boca).

La severidad de la pérdida de peso dependerá del tipo de tumor, el estadio clínico de la enfermedad y también pueden
variar de un animal doméstico otro. El cáncer altera el metabolismo de los hidratos de carbono, proteínas y metabolismo
de los lípidos.  Estas alteraciones metabólicas, se podrían ejemplificar como “un robo de nutrientes” desde la neoplasia
hacia el resto del organismo, que es realizado por el tumor maligno para poder desarrollarse y progresar. Debido a este
“robo de nutrientes”, el resto del cuerpo de la mascota se verá obligado a utilizar sus propios tejidos (grasa y músculo
principalmente) como una fuente alternativa de energía para sobrevivir. Se ha demostrado que los tumores malignos
utilizan preferente las proteínas del huésped como fuente de energía. También utilizan selectivamente ciertos aminoácidos
esenciales, que dan lugar a un perfil clínico anormal de aminoácidos en las mascotas con cáncer. Cuando la degradación
de las proteínas se vuelve mayor que la síntesis de las mismas, se puede tener un impacto negativo sobre el sistema
inmune, la función del tracto gastrointestinal y la cicatrización de heridas, entre otras cosas, según lo discutido con más
detalle a continuación.

Impacto de la desnutrición en un perro o un gato con cáncer
El impacto de la pérdida severa de peso puede ser muy devastador en la calidad de vida de la mascota, así como su
habilidad para tolerar y responder a los tratamientos especificos contra el cáncer. La caquexia por cáncer podría conducir
a un estado de anorexia (falta de apetito), fatiga anormal, bajos niveles de proteínas en sangre (los cuales pueden alterar
el metabolismo de los medicamentos que su mascota este tomando o tenga que tomar), puede retrasar la cicatrización de
heridas y reparación de tejidos, puede inducir inmunosupresión secundaria (cuando el sistema inmunológico no funciona
normalmente), alteración del funcionamiento pulmonar y cardiovascular, y en última instancia lamentablemente, incluso la
muerte de la mascota afectada. La nutrición adecuada durante el tratamiento del cáncer es esencial, para mantener lo
más adecuadamente posible las funciones vitales de su mascota; Con ello podremos mejorar los tiempos de
supervivencia, la calidad de vida y maximizar la respuesta al tratamiento.  Se ha demostrado que un apoyo nutricional
adecuado, reduce significativamente la duración de la hospitalización, reduce las complicaciones postoperatorias y
mejorar la recuperación de las cirugías oncológicas en caninos y felinos.


Impacto sobre el metabolismo en los animales con tumores malignos
Hay tres fuentes básicas de energía que se encuentra en los alimentos: proteínas, hidratos de carbono (azúcares) y
lípidos (grasas). Muchos alimentos balanceados comerciales para animales de compañía, tienen un alto contenido de
hidratos de carbono, que no son ideales para apoyar a las mascotas con cáncer. En un estudio en perros con linfoma, las
mascotas se dividieron en dos grupos, los cuales recibieron la misma cantidad de calorías. Pero uno de los grupos fue
alimentado con una dieta con un alto  contenido de hidratos de carbono, mientras que el segundo grupo fue alimentado
con dieta rica en determinados lípidos.  La dieta se administró antes y después del tratamiento quimioterapico con
doxorrubicina (un máximo de cinco dosis). Los resultados de este estudio demostraron que el lactato y la insulina en la
sangre de los perros que recibieron la dieta alta en hidratos de carbono, fue significativamente mayor en comparación con
los perros alimentados con una dieta alta en grasas (las altas concentraciones sanguíneas de lactato e insulina, son
perjudiciales para la salud de la mascota).  También, lo mas importante de este estudio, fue que los perros alimentados
con dieta alta en lípidos eran más propensos a entrar en remision (o sea, en observar una reducción objetiva del tamaño
tumoral). Por lo tanto, el tipo de dieta que su mascota consume durante la portación de una enfermedad oncológica,
puede influir en la respuesta al tratamiento.

Es sabido que los tumores malignos utilizan preferentemente ciertos aminoácidos, por lo cual proporcionar alta cantidad
de estos aminoácidos o proteínas (que los contengan) puede ser de importancia crítica. También se ha observado que
algunos aminoácidos han mostrado una ventaja terapéutica (Ej.: la arginina, glicina, cisteína y glutamina). La adición de
arginina en la dieta de animales con ciertos canceres, disminuyó el crecimiento del tumor y tasa de metástasis
(diseminación a otros órganos); la glicina ha demostrado reducir la toxicidad renal asociada, que comúnmente se observa
cuando se utilizan fármacos quimioterapicos tales como el cisplatino (en caninos); o la glutamina, ha demostrado reducir la
toxicidad gastrointestinal asociada, que se observa comúnmente con la administración con metotrexato (en felinos).

Muchos pacientes con cáncer muestran alteraciones en su metabolismo lipídico. Estas alteraciones se han relacionado
con la supresión del sistema inmune, que se correlaciona con un menor tiempo de sobrevida (similar a lo observado en
pacientes humanos con cáncer). A diferencia de lo que sucede con el metabolismo de las proteínas y los hidratos de
carbono o azúcares, las células cancerosas tienen dificultades para el uso de grasas o lípidos como fuente de energía, lo
que llevó a la hipótesis de que las dietas altas en ciertas grasas puede ser beneficiosas para las mascotas con cáncer en
comparación con una dieta alta en hidratos de carbono simples. En otro estudio, se observo que los perros con linfoma en
estadio clínico III, que fueron alimentados con una dieta especialmente diseñada para mejorar el efecto de los ácidos
grasos n-3, tuvieron un periodo libre de enfermedad y sobrevida mucho mayor. Un siguiente trabajo en esta misma línea,
observo que los ácidos grasos de la serie n-3 disminuye el daño de tejidos secundario por radioterapia en la piel y en las
mucosas; también mejora el estado general en los perros con tumores nasales.

Lo que hay que tener en cuenta para alimentar a perros y gatos con cáncer
Según el resumen anterior, los datos disponibles sugieren que una dieta relativamente baja en azúcares simples, con
cantidades moderadas de proteínas de elevada biodisponibilidad o de alto valor biológico, fibras y cantidades moderadas
de ácidos grasos poliinsaturados n-3, serian beneficiosos para los animales domésticos con cáncer. Sin embargo, es
necesaria mayor investigación para evaluar con más detalle las cantidades y proporciones óptimas de cada componente
para maximizar el beneficio. La dieta también debe ir más allá de los azúcares, proteínas, grasas y fibra; deben
incorporarse otros componentes como las vitaminas y minerales. Para una mejor comprensión, recomendamos leer un
trabajo sobre estos temas, escrita por el Dr. Ogilvie, DVM, DACVIM (Interior Medicina y Oncología); Para verlo, por favor
haga clic
aquí.

La dieta específica para su mascota dependerá del nivel de desnutrición o malnutrición de su mascota, el tipo específico
de tumor, el tratamiento que él o ella se someterá, la existencia de otras condiciones médicas, y la salud general de la
mascota. Algunas mascotas con un determinado tipo de cáncer puede requerir más suplementos nutricionales.
Los dueños de mascotas deben trabajar de cerca con su veterinario y con un veterinario oncólogo y/o nutricionista, para
elaborar un plan nutricional adecuado, durante y después del tratamiento del cáncer. Algunas clínicas veterinarias
oncológicas, ya prestan servicios de asesoramiento nutricional para ayudar a los dueños de mascotas a determinar qué
alimentos son los más adecuados para las necesidades únicas, que su mascota necesita. El objetivo para empezar el
soporte nutricional debe ser precoz, en lugar de esperar hasta que aparezcan signos de pérdida de peso se producen por
el avance de la enfermedad.

¿Cómo alimentar a perros y gatos con cáncer
La mascota puede perder su apetito durante el tratamiento del cáncer, y el apoyo nutricional es especialmente importante
durante este tiempo. Por ejemplo, la radioterapia puede producir ampollas en la boca y en la garganta de la mascota,
haciendo difícil tragar los alimentos. La quimioterapia puede causar náuseas y/o vómitos temporales, así también como
disminuir el apetito de la mascota. Las cirugías en la boca de la mascota pueden tener un tiempo para curar, con lo cual a
veces se requiere prevenir en la mascota de la posibilidad de comer y beber. En estos casos, hay métodos de
alimentación alternativos, que deben ser aplicados para continuar con el apoyo nutricional adecuado.

Del consumo voluntario
El consumo voluntario de alimento es el método preferido de alimentación en pacientes oncológicos; sin embargo, la falta
del apetito de la mascota con frecuencia limita la ingesta calórica voluntaria. Con lo cual, cuando una mascota no se
cumplen con los requisitos nutricionales mínimos, deben ser aplicados de inmediato, alguna forma de alimentación
asistida. El primer paso es aumentar el apetito de la mascota. Esto se puede lograr por el calentamiento de los alimentos
a justo debajo de la temperatura corporal, atraer a los animales con alimentos sabrosos y aromáticos y alimentar a su
mascota un ambiente cómodo y libre de estrés. Si eso no funciona, otras opciones incluyen la administración de
medicamentos estimulantes del apetito, el uso de sondas de alimentación o alimentación intravenosa.

Las drogas que estimulan el apetito
El uso de este tipo de drogas es muy conveniente, sin embargo hay que tener especial cuidado, para asegurarse de que
las drogas sean realmente eficaces y que la mascota ha intensificado la ingesta de calorías nutricionales administradas.
La ciproheptadina o megestrol, son por lo general los medicamentos más eficaces para estimular el apetito en perros y
gatos. El diazepam también se usa normalmente como terapia de corto plazo, pero no muy a menudo como terapia en el
hogar de la mascota. La metoclopramida se puede utilizar en gatos y perros para reducir las náuseas asociadas con la
quimioterapia o la cirugía.

Los tubos de alimentación
Los tubos de alimentación se utilizan normalmente en los animales domésticos cuyo tracto intestinal sigue siendo
funcional, pero no puede utilizar la boca y la garganta. La colocación de una sonda de alimentación puede ser a corto o
largo plazo, dependiendo de la condición general de la mascota, necesidades nutricionales y la enfermedad oncológica de
base. La salud general del animal doméstico y el pronóstico tienen que ser cuidadosamente evaluados antes de la
inserción de un tubo de alimentación; y los dueños de mascotas deben discutir en detalle con su veterinario los riesgos y
beneficios de este procedimiento.

Para el apoyo nutricional de corto plazo (por ejemplo después de la cirugía), los veterinarios suelen instalar un tubo de
alimentación nasogástrica.  El tubo se coloca a través de la nariz de la mascota hasta el estómago. La mascota
normalmente lleva un collar isabelino en su cuello para evitar que se saque o pueda mover el tubo.

Si es necesario que el soporte nutricional continué en el domicilio de la mascota, el veterinario puede decidir instalar un
tubo de esofagostomía o un tubo de alimentación gástrica. El tubo de esofagostomía se coloca bajo anestesia general a
través de una pequeña incisión cutánea en la región del cuello, para que el tubo llegue hasta el esófago. Otra variante,
son los tubos de alimentación gástrica. Estos tubos de alimentación también se incorporan mediante anestesia general.
Se colocan directamente en el estómago a través de una pequeña abertura hecha en el abdomen. Los tubos de
alimentación gástricos se suelen utilizar en animales que requieren un apoyo nutricional de más de siete días.

El veterinario le recetará una dieta especial, que está específicamente formulado para la alimentación por sonda. La
alimentación mediante tubos gástricos debe comenzar muy lentamente (para evitar el “síndrome de realimentación", que
incluso puede, en casos graves, dar lugar a colapso cardiovascular y muerte). Si el régimen inicial recomendada es bien
tolerado, la mascota finalmente recibirá su ingesta de calorías diarias totales en 4 a 6 veces. Algunas mascotas pueden
ser manejadas por sus dueños en casa, pero los animales domésticos en estado crítico deben ser hospitalizados durante
los primeros días, después de instalación del tubo.

La alimentación por vía intravenosa
La alimentación por vía intravenosa se reserva para sólo un pequeño subconjunto de mascotas en los que el tracto
intestinal no funciona o que no pueden ser sometidos a anestesia general para la colocación de los tubos de
alimentación. La condición de la mascota debe ser cuidadosamente evaluada, para asegurar que se ajuste a los criterios
médicos, para los cuales este tipo de alimentación es adecuada e indicada.

¿ Donde encontrar un oncólogo veterinario calificado para discutir la ayuda alimenticia para su
mascota?
Para encontrar un veterinario oncólogo calificado en su zona, que pueden discutir con usted las necesidades nutricionales
adecuadas para su mascota con alguna enfermedad oncológica, por favor visite la siguiente sección “
Busque un oncólogo
veterinario”.  

Útiles recursos on-line sobre el soporte nutricional en gatos y perros con cáncer
  • Nutrición y Cáncer: Fronteras para la curación! por Gregory K. Ogilvie, DVM, DACVIM (Medicina Interna y Oncología)
  • Requerimientos Nutricionales de perros y gatos con cáncer

Bibliografía
  • Withrow Stephen J, y David M. Vail. Pequeños Animales de Oncología Clínica. San Luis: Saunders Elsevier, 2007.
  • Nutrición y Cáncer: Fronteras para la curación! por Ogilvie K Gregorio, el DMV, DACVIM (Medicina Interna y
    Oncología)
  • Alimentación pacientes hospitalizados - Help Yourself por Remillard Rebecca, PhD, DVM, Diplomado del Colegio
    Americano
  • de Nutrición Veterinaria (Angell Animal Medical Center). Para un artículo completo, por favor haga clic en aqui.
Apoyo nutricional para gatos y perros con cáncer
Traducido y adaptado por Dr. Guillermo A. Hermo DVM, PhD
(Clínica Veterinaria del Sur - Oncología Veterinaria, Buenos Aires, Argentina)
SUPPORTIVE CARE FOR PETS WITH CANCER
© 2007 Pet Cancer Center. ALL RIGHTS RESERVED.
Last updated 10/5/2014
Apoyo nutricional para
gatos y perros con cáncer
Sugerencias CLAVES en el apoyo nutricional para gatos y perros con cáncer
  • La pérdida de peso progresiva y severa, es observada frecuentemente en gatos y perros con cáncer.
  • Las enfermedades oncológicas alteran el metabolismo de los hidratos de carbono, proteínas y lípidos en
    las mascotas; lo que puede dar lugar a una disminución en la calidad de vida, así también como una
    pobre respuesta al tratamiento y menor tiempo de supervivencia.
  • Las mascotas con cáncer, deberían recibir una atención nutricional adecuada para maximizar su buen
    estado general, mejorar la calidad de vida y acelerar la recuperación.
  • El soporte nutricional y las terapias oncológicas específicas son componentes claves del plan de su
    mascota; Un soporte nutricional adecuado debería programarse antes de que el animal muestra signos
    de pérdida de peso.
  • Consulte a su veterinario para que le de las recomendaciones nutricionales mas adecuadas para su
    mascota con cáncer.
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